
Como si de frases al tun tun se trataran, frases mecánicas, no se atreverá jamás a decir lo que piensa, aferrada a la sonrisa como mecanismo de defensa de las situaciones que no puede o más bien , en las que no sabe lo que piensa porque por pensar no se la caracteriza. No quiere pensar. Le asusta.
Como si de un caballo blanco con alas inmortalizado en un bloque de cemento se tratara, se siente encerrada y parada, sin saber, sin pensar. Sigue sin pensar.
Como si nadie fuera a recogerla a la parada del autobús después de un viaje de seis horas se tratara, ella se sintió sola. Pero esta vez no asustada, sino orgullosa.
Busca en los desconocidos el morbo de mirarles lascivamente para que recuerden sus ojos y desea que esa noche sueñen con ella. Nunca sabrá si se cumplió su deseo.

1 comentario:
casi casi la van a recoger a la parada de autobús, casi
p.d.: porqué no me dejas ser anónimo!
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